Foto: La Voz de Jerez
El Xerez logró, por fin, su primera victoria en liga. Los tres puntos son importantísimos para los de Javi López. Más que por el valor en si, que también, por el impulso anímico que ha recibido en equipo después de encadenar dos victorias seguidas en Copa y liga. Lo importante del partido ante el Numancia era ganar, y se ganó, pero de qué manera. El Xerez saltó al terreno de juego tratando de llevar la iniciativa del juego, y lo logró en los primeros minutos, hasta el gol. A partir de ahí volvimos a ver al Xerez que tristemente nos estamos empezando a acostumbrar.
Una vez más, el equipo evidenció que no sabe a lo que juega. No logra retener el balón, pero tampoco sabe robarlo. Las bandas no crearon ningún tipo de peligro. Oscar Díaz volvió a demostrar que aún le queda un mundo para lograr un nivel aceptable de juego y Pablo Redondo hizo lo que pudo la criaturita. Ninguno de los dos desborda, encara y hacen menos daño que el pescao en blanco. Aún me pregunto cómo quieren que Bermejo cace un balón. Se sigue sin dar tres pases seguidos, más bien dos pases, diría yo. A este equipo le quema el balón. No lo quiere. O, a lo mejor, no sabe quererlo. ¿Tan difícil es echar el balón en corto, por el suelo, rasa, al compañero que esté mas cerca y así sucesivamente? Pues nada, se continúa abusando del patadón y tentetieso tratando de que Mario se pelee con los centrales, el ciento y la madre. Los pupilos de Javi López volvieron a dejar en evidencia a su maestro. El Deportivo juega, paradójicamente, al revés de lo que su entrenador dice que es el modelo al que quiere que jueguen. Una de dos. O el entrenador no se explica con claridad o los jugadores no se enteran, de igual modo falta comunicación. Lo positivo del partido es que se continúa en el proceso de adaptación y de formación de equipo, ganando. No sobre otra derrota más.
Al Xerez le queda mucho para llegar a un buen nivel, aunque hay jugadores que están demostrando que ellos sí que lo están. Capi, Cordero, LLedó, Jose Mari… son alguno de los nombres que se repetían tras el final del partido. Gran partido, nuevamente, del 14 de Camas. Capi está demostrando estar un peldaño por encima de sus compañeros en cuanto a calidad se refiere. El balón en profundidad hacia Jose Mari en la jugada del gol hizo recordar al mismísimo Viqueira. Otro sevillano que está demostrando su valía es Cordero. Lo pedía la grada, la prensa lo esperaba en el once inicial tras el partido ante el Elche, pero Javi López decidió dejarlo en el banquillo y utilizarlo en la segunda parte como revulsivo. Y así fue. El lebrijano no dio un balón por perdido, luchó lo indecible, casi marca y demostró, nuevamente, que es un claro candidato para el once titular xerecista.
Y es que los sevillanos continúan estando muy activos en este equipo. Además de Jose Mari, muy participativo en todo el encuentro, el coriano Lledó fraguó nuevamente una gran actuación ante el Numacia parando a bocajarro un disparo de Ibrahima que hubiera supuesto el empate de los sorianos. El meta mantiene muy vivo de esta manera el debate sobre la titularidad en la portería. Esperemos que los demás jugadores se contagien y se vea ante el Córdoba a un Xerez más motivado, más tranquilo y con mayor presencia en el campo pudiendo así lograr la segunda victoria liguera.

No hay comentarios:
Publicar un comentario