lunes, 31 de enero de 2011

THE FINAL COUNTDOWN


                                          Foto: Pascu Mendez

El viernes comenzó la segunda vuelta y con ella, como decía la canción más famosa del grupo Europe, The final countdown, el final de la cuenta atrás. A pesar de quedar aún 21 partidos por disputar, los equipos ya tienen definidos sus objetivos. El del Xerez, según Javi López, es alcanzar los 50 puntos pero según su última incorporación, Miguel Ángel Nieto, es intentar el ascenso. Normal, no creo que Viqueira haya convencido a Nieto para que se venga al Deportivo con el argumento de lograr 18 puntos de 63 posibles. A ver si vamos cambiando el discurso, Javi López, que ya huele.

El Xerez encara esta segunda vuelta como cuarto clasificado, en puestos de promoción de ascenso, y 32 puntos, los mismos que su próximo rival, el F.C. Cartagena. No se ustedes, pero yo estaba esperando este partido como agua de mayo, tengo ganas de revancha, no lo voy a ocultar. El pasado jueves, jugadores como Moreno o Chema no ocultaron esta misma opinión pero creo que debería ser el sentir de todo el vestuario, sólo por vergüenza torera. El 1 a 4 en Chapín aún escuece a muchos.

Pero el partido de hoy es muy diferente al disputado el pasado mes de agosto. Los pupilos de Javi López ya no son esa plantilla en proceso de adaptación por las nuevas incorporaciones. El equipo está más cuajado, tiene mejor forma, se ha consolidado en la zona alta y se ha ganado nuevamente el respeto de los equipos de la categoría, a pesar de los dos empates consecutivos cosechados. Lo que está claro es que el Cartagena planteará un partido difícil en el Cartagonova. Viene de perder dos encuentros seguidos y no querrá encajar un tercero, ante su afición y contra un rival herido en el orgullo. Mañana será un encuentro importante para dejar atrás a un rival directo en la lucha por el ascenso y quitarnos, de paso, la primera espinita del año; la segunda, el viernes en Chapín.

viernes, 21 de enero de 2011

¿A QUIÉN PRETENDEN ENGAÑAR?


                                         Foto: Juan Carlos Corchado

No sé lo que ocurre pero, nuevamente, aquellas personas que acceden al consejo xerecista sufren de manera colateral una amnesia permanente que les impiden acordarse de aquello que han dicho con anterioridad al cargo. El señor Joaquín Bilbao y el señor Rafael Mateos, que han puesto a caer de un burro en reiteradas ocasiones a Joaquín Morales y su gestión, acceden a entrar en el consejo de administración del Xerez de la mano del nazareno. Ahora, donde dije digo, digo Diego y las culpas a Moterrubio.

El presunto nuevo presidente azulino aseguró que Joaquín «mi mare me ha parío así» Morales va a respetar las decisiones que tome el consejo y adelantó que el de Dos Hermanas volverá a ser el socio mayoritario. ¿Quiere que le diga, señor Bilbao, por dónde se va a pasar el socio mayoritario las decisiones del consejo? ¿A quién pretenden engañar con semejante pantomima? Desde luego al xerecismo no se la van a dar.

Más esperpéntica aún me parece la postura de Rafael Mateos. El empresario jerezano apoyó durante la junta una propuesta de declarar persona “non grata” en el Xerez a Joaquín Morales, sin embargo accede a entrar en su consejo. De igual manera, no dudó en afirmar que, con la ampliación de capital, el dinero invertido en el club se ha depreciado y por eso quiere estar ahí. Como si por estar presente en el consejo, Mateos, acreedor igual que Bilbao, creyese que va a cobrar antes que el resto de acreedores. ¿Que clase de credibilidad pueden tener estas personas cuando manifiestan su propio interés por encima del interés general del club? No me entra en la cabeza.

Dicen ser un consejo de transición para jerezanizar el club. Veremos a ver para qué lado de la balanza cae este consejo, si para el de Morales o para el del xerecismo, el tiempo lo dirá. Lo que tengo claro es que el club, después de la junta general, ha quedado tal y como estaba, sin presidente ni consejo.


martes, 18 de enero de 2011

UN ENTRENADOR POCO PSICÓLOGO


                                          Foto: Juan Carlos Corchado

A Jesús Mendoza le ha costado muy caro levantar la voz, Javi López no lo ha convocado para el encuentro de hoy ante el Celta de Vigo. El jerezano declaró llevar muy mal su suplencia ante el Rayo Vallecano. Esperaba jugar después de lo bien que lo estaba haciendo, pero el catalán lo dejó en el banquillo. Parece que López ha querido dejar bien claro quién es el que manda y le ha dado una “guantá” sin manos al capitán azulino. Se ha venido arriba el ex técnico del Onda y Novelda.

A mi entender, el míster se ha caído con todo el equipo al tomar esta decisión. El castigo al lateral zurdo le puede salir muy caro. Mendoza es uno de los ídolos de la afición xerecista; y lo es por méritos propios demostrando su lucha, entrega y amor a unos colores. López saca pecho al declarar no importarle tomar decisiones antipopulares. Esperemos que no encadene una prolongada racha de malos resultados porque, a lo mejor, el pópulo podría dictarle sentencia.

Con esta decisión Javi López continúa demostrando que no posee la psicología suficiente para llevar al equipo. En lugar de sancionar hay que motivar, hacer que el futbolista esté implicado con el grupo y se sienta importante esté jugado o no. Hay que saber darle a cada uno su sitio y conocer el potencial humano y emocional con el que se cuenta dentro de un vestuario y López lo desconoce totalmente. Para muestra un botón: Antoñito, enchufadísimo ante el Betis, se quedó sin jugar escuchando cómo todo el Villamarín lo insultaba. José Vega, recuperado desde hace semanas, no cuenta para el catalán y Bruno Perone ni les cuento. ¿Qué motivación tienen estos futbolistas?

Una de las señas de identidad del conjunto que acabó ascendiendo con Esteban fue precisamente la implicación de los jugadores, todos se sentían importantes y eso lo logró un entrenador que manejaba muy bien la psicología grupal.