El viernes comenzó la segunda vuelta y con ella, como decía la canción más famosa del grupo Europe, The final countdown, el final de la cuenta atrás. A pesar de quedar aún 21 partidos por disputar, los equipos ya tienen definidos sus objetivos. El del Xerez, según Javi López, es alcanzar los 50 puntos pero según su última incorporación, Miguel Ángel Nieto, es intentar el ascenso. Normal, no creo que Viqueira haya convencido a Nieto para que se venga al Deportivo con el argumento de lograr 18 puntos de 63 posibles. A ver si vamos cambiando el discurso, Javi López, que ya huele.
El Xerez encara esta segunda vuelta como cuarto clasificado, en puestos de promoción de ascenso, y 32 puntos, los mismos que su próximo rival, el F.C. Cartagena. No se ustedes, pero yo estaba esperando este partido como agua de mayo, tengo ganas de revancha, no lo voy a ocultar. El pasado jueves, jugadores como Moreno o Chema no ocultaron esta misma opinión pero creo que debería ser el sentir de todo el vestuario, sólo por vergüenza torera. El 1 a 4 en Chapín aún escuece a muchos.
Pero el partido de hoy es muy diferente al disputado el pasado mes de agosto. Los pupilos de Javi López ya no son esa plantilla en proceso de adaptación por las nuevas incorporaciones. El equipo está más cuajado, tiene mejor forma, se ha consolidado en la zona alta y se ha ganado nuevamente el respeto de los equipos de la categoría, a pesar de los dos empates consecutivos cosechados. Lo que está claro es que el Cartagena planteará un partido difícil en el Cartagonova. Viene de perder dos encuentros seguidos y no querrá encajar un tercero, ante su afición y contra un rival herido en el orgullo. Mañana será un encuentro importante para dejar atrás a un rival directo en la lucha por el ascenso y quitarnos, de paso, la primera espinita del año; la segunda, el viernes en Chapín.


