sábado, 5 de marzo de 2011

ESTO YA LO HE VIVIDO

                                         Foto: Juan Carlos Corchado 

Tras salir de Chapín el pasado miércoles volví a percibir una sensación conocida, un “algo” que me sonaba familiar. Lo que ocurría a mi alrededor ya lo había vivido antes. Y no me gustaba. Escuchar las palabras de desánimo e indignación de aquellos que caminaban junto a mi, las caras largas, muy serias, las miradas al suelo de unos, las que se pierden en el infinito de otros. Me daba mal rollo esa situación pero caí en la cuenta de qué la conocía, era la sensación con la que, la mayoría de las veces los xerecistas volvían a casa después de un partido en Chapín durante la era de Cuco Ziganda. Así me sentí el miércoles, con la sensación de que la historia se repite y volvemos a ver a un Xerez que no tiene ni la más remota idea de saber a qué juega. Un equipo desganado, sin ambición en el campo y consciente de que ante la mínima adversidad, se hunde y no sabe sobreponerse.

Para superar dichos obstáculos, un quipo tiene que estar muy bien preparado psicológicamente y considero que ahí está el principal problema. Creo que el conjunto no tiene claro lo que quiere el entrenador, porque ni él mismo lo tiene. Lo he dicho en muchas ocasiones, considero a López un entrenador poco psicólogo y esto hace que tengamos un grupo con poca autoestima y falta de reacción. Vamos a ver qué ocurre en el partido de mañana. Una quinta derrota ante el Huesca supondría una muesca más en la paciencia de los xerecitas. El miércoles más de media grada pidió la dimisión de López, el partido ante el Alcorcón podría ser el resto. Sería el primer pulso entre afición y el nuevo consejo de administración.

A ver quién aguanta más. Esperemos que no haya quinto malo, como dice el refrán, y el Xerez consiga mañana cortar la mala racha, de lo contrario, el ambiente se enrarecerá aún más. Lo sé. Lo he vivido antes. 

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